Wednesday, July 30, 2014

Sabores y texturas que se entrelazan

La comida vegetariana siempre me ha gustado mucho. Por más que sea obsesionada con el chile con carnelas hamburguesas, los cortes 'extraños' de carne como el rabo, y hasta recetas de toda la vida como canelones rellenos de carne picada, la gastronomía vegetariana que viene de lugares como la India, el Líbano y Turquía siempre me han apasionado muchísimo, pienso que tiene mucho que ver con la mezcla de ingredientes, y los perfiles y capas de sabores que le dan los condimentos a dichos ingredientes, como las lentejas que solas pueden ser un poco sosas pero con una buena mezcla de condimentos puedes tener una explosión muy agradable en tu boca. 

Hace unos meses subí esta receta de una cena libanesa que hicimos en el antiguo piso donde vivía, unos días atrás recordé esta receta, pero lamentablemente no tenía todos los ingredientes a mano (me faltaba carne y cúrcuma), entonces opté por editarla un poco, utilizando lentejas y quinoa en vez de carne y también agregando zanahorias. 

¿El plato final? Sojok vegetariano:


Por cierto, he utilizado pan tostado en vez de Naan, usualmente solo uso lo que está a mi alcance, son pocas las veces que hago comidas muy especiales y 100% tradicionales. 

Aquí lo que vas a necesitar para preparar el Sojok Vegetariano:

Monday, July 28, 2014

Pastéis de Belém y como me cebé de pastelería portuguesa.

La única dieta que existen en los viajes es la de comer lo que te de la gana. Estar de vacaciones te da la libertad de olvidarte de contar calorías (si es algo que acostumbras hacer, anyway), cenar carbohidratos, tomarte toda la cerveza que quieras y probar absolutamente todo lo que te brinde la cultura gastronómica de aquel lugar que visitas, bueno por lo menos es lo que me gusta hacer a mí y por suerte a las personas con las que viajo también.

Esta vez le tocó a la pastelería de Lisboa en específico el Pastel de Belém, también conocido como el Pastel de Nata. Es un pastelito que lleva más de dos siglos en el mercado y fue creado por monjas católicas del monasterio portugués de los Jerónimos del distrito de Belém, en Lisboa. Estos pasteles son un MUST si viajas a Lisboa, ya que ir a Belem solo son 15 minutos en tranvía, aproximadamente.



Vista desde Belem hacia el puente 25 de Abril, sobre el río Tajo.

La pastelería de Belem a la cual nos dirigimos es una pastelería que lleva su negocio desde el año 1837, todavía recibiendo una cola de turistas, locos por probar estos pasteles tan divinos.



Tuesday, July 8, 2014

Fresco de verano

Los viajes siempre han sido algo que me apasionan de forma que me es casi imposible describir. Definitivamente me considero una persona que sufre ferozmente de wanderlust.
Mi verano se ha visto lleno de estudios, un viaje por Europa del este, lugares ocultos de Barcelona comida fresca (que por vagancia no he subido aquí, pero puedes mirar en mi Instagram), monumentos y festivales de música. Hace unas semanas emprendí en un viaje superlowbudget de una semana a Budapest, Vienna y Praga, y la verdad es que fue totalmente mágico. A continuación un pequeño 'photo diary' de lo que fue de mí en ese viaje, y un poco de mi regreso a Barcelona.
Budapest debe de ser la ciudad en la que la paz me ha invadido repentinamente de una forma que solo me pasa cuando estoy frente al mar, algo un poco irónico porque es una ciudad que no tiene mar, solamente un río, pero los ríos no son igual de potentes que el mar, jamás.

Monday, June 9, 2014

Dos Palillos y una experiencia.

La gastronomía asiática ha sido de mis favoritas desde que tengo uso de razón. Recuerdo que mi madre y mis hermanos me enseñaron a comer con palillos desde pequeña. Muchas veces cenábamos sopa Ramen y mi padre fue quien me iluminó al mostrarme que podías agregarles más ingredientes como puerro, hongos, salsa de soya, jengibre... Los domingos en mi casa se comía fuera, usualmente comida china, y yo siempre intentaba pedir cosas diferentes que ofrecía el menú porque quería conocer todo, recuerdo una vez que pedí tallarines en salsa de langosta y uno de mis hermanos mayores me lo quitó todo, algo muy normal ya que soy la más pequeña de la casa.

Hace dos días mi buena amiga Gabriela me hizo un regalo adelantado por mi cumpleaños y me llevó al restaurante Dos Palillos, un restaurante de comida mediterránea fusionada con la asiática, pero no era una cena cualquiera, probamos un menú de degustación de más de 15 platos y una experiencia que no olvidaré por mucho tiempo, todos maridados con excepcionales vinos.


Primero nos recibieron con este mini coctel de bienvenida de chinola (fruta de la pasión), ron y menta. Sin darme cuenta me sentía de regreso en RD tomando Ron con jugo de chinola. Sin darse cuenta quienes idearon este comienzo para el menú de degustación me tocó la fibra sin saber.



Estábamos sentadas en una barra que estaba frente a la cocina, así que podíamos ver a los chefs preparando los platos, presentándolos, y hasta chismes entre chefs. El primer plato que nos dieron a degustar fue Medusa y Namasu de vegetales japoneses.


Nunca en mi vida pensé que iba a disfrutar de un plato de medusa... o sea.. ¡MEDUSA! Suena como una pesadilla de The Little Mermaid. La verdad es que no tiene tanto sabor, pero sí una textura interesante, era como si estuviese comiendo cartílago de pollo en salsa de soya con pimienta picante, pero hacían un interesante contraste con el namasu (vegetales en vinagre).

Después probamos hígado de Rape (el pescado más feo del planeta) que tenía una apariencia y una consistencia muy similar al foie gras, pero su sabor era bastante distinto, Setas salvajes maceradas en una salsa riquísima y Sashimi de Merluza con alga marina rayada. Con este plato nos enseñaron a descubrir el sabor del Umami, que en japonés significa "Sabroso", es uno de los cinco sabores básicos junto al ácido, dulce, amargo y salado. Al probar el hígado con las setas o las setas con el pescado y las algas podías sentir en las diferentes partes del paladar el espléndido sabor del Umami.




Anémonas de mar en tempura. Sí. Anémonas de mar. Y si no sabes lo que es, tranquilo que yo tampoco tenía ni la más mínima idea de que era hasta que el chef me explicó que estaba a punto de comerme la casa de Nemo. Y les cuento que la casa de Nemo es perfectamente deliciosa. Se te derrite en la boca a pesar de estar cubierta en una delicada capa de tempura.

 
En Dos Palillos los chefs eran muy, muy simpáticos. No sé si era porque yo estaba tan feliz de estar ahí que no podía dejar de sonreírles y hacerles preguntas sobre todo, especialmente las anémonas de mar, ¡me las enseñaron y todo! Aquí las muestro:


Después probamos un Namasu de algas y moluscos, servido sobre una piedra! Este plato era como comerse el mar en un bocado, los percebes ya estaban pelados y tenían ese sabor peculiar a agua de mar, pero un poco más leve.


No recuerdo el nombre de este plato, pero lo recuerdo como el Blini más ligero que he probado en mi vida. Es un pequeño pancake hecho de patata de tierra de Catalunya con clara de huevo, cocinado al vapor en un caldo de algo delicioso que honestamente se me escapa de la mente. Servido con flores, caviar y ameising.


Mientras preparaban los demás platos o teníamos que esperar el siguiente, entre copas de vino nuestra vista era la de los chefs en frente a nosotros preparando la comida de los demás.


Espárragos blancos en salsa de cítricos y reducción de naranja en polvo, ralladura de limón.


Gambas semi crudas a la parrilla. Solamente estaba totalmente cocinada la cabeza, pero estaba perfecto. Nos pedían que las comiésemos de una forma específica (apretando muy bien la cabeza) para que le saliera todo el sabor, era un poco alucinante.



Do it yourself Temaki de Chutoro! Me encantan los temakis, y más si es con un corte de pescado tan rico como el Chutoro! Teníamos varios toppings para hacer nuestros temakis: dashi, salsa de ciruela, setas, wasabi y ajo negro fermentado. 


Definitivamente uno de mis platos favoritos del menú.


Dumplings (empanadillas) de pancetta y langosta con un dipping sauce fantástico de salsa de soya y vinagre de arroz. 


Xiolongbao de cerdo con caldo. El bocado perfecto ya que al comértelo se derrite en tu boca y es simplemente delicioso.


El chef ejecutivo preparando el próximo plato, mejillones al vapor, por favor mirar el espejo que tiene encima, podíamos apreciar todos sus movimientos.  


Llevaba: cilantro, albahaca, mentas, lemongrass, chile y agua de coco. Esta es una receta que quiero intentar copiar porque ls mejillones estaban completamente divinos, y el caldo aún más.



Mini Japo burger, carne de vaca, pepinillos, algas marinas y pan al vapor. 


Tataki de Buey en salsa de huevo de codorniz y especias asiáticas. Este plato fue el terror para mí. Estaba un poco preocupada de comer carne de buey semi cruda con en una salsa de huevo crudo, pero al final me dije a mí misma "A la mierda el pendejismo, ya estoy aquí" Y así hice, y no me arrepiento ni un poco.


Este fue el último plato antes de los postres, que lo siento mucho, olvidé totalmente hacerle fotos porque estaba demasiado ocupada inhalando todo lo que estaba frente a mí. Esto es pato braseado con ciruela. 


Esto de ir a restaurantes donde te dan la experiencia de estar entre los chefs y que casi todas las personas que están trabajando ahí vengan a explicarte el plato y hasta explicarte cosas sobre ingredientes específicos es -por lo menos para mí- una experiencia fantástica. Cambia mucho el paradigma de una cena normal, lo cual no hay nada malo en ello pero a veces suele ser aburrido. Gracias a Gabi por esta cena tan maravillosa (avanzando mi cumple!) porque también aprendí muchísimo sobre mezclas de ingredientes, sabores y texturas.